|
" Hay la misma diferencia entre un sabio y un ignorante que entre un hombre vivo y un cadáver " - Aristóteles - ![]() |
Computerfacil.com |
Chat
Fotos
Últimos Posts
Ayuda
Búsqueda
Miembros
Calendario
|
| Bienvenido, invitado ( Identificarse | Registrarse ) | Reenviar mensaje de validación |
|
|
Forista del Mes: MECASONIK
|
![]() ![]() ![]() |
| dejavi |
|
![]() Tera user Grupo: Super Moderadores Mensajes: 4.244 Miembro nº: 17.695 Registrado: 18-January 07 |
090608
A los tres les dieron un tiro de gracia en la cabeza. Al dueño de casa le dispararon cuando estaba sentado a la cabecera de la mesa donde acababa de cenar. Su madre, de 78 años, recibió el primer balazo en la espalda mientras comía una mandarina y también la ejecutaron. Su mujer llegó a ponerse de pie, pero corrió la misma suerte. Los tres aparecieron muertos en el quincho de una quinta de San Vicente de la que no robaron nada de valor. Aunque el misterio envuelve el caso, las sospechas apuntan a un asesino conocido de las víctimas. Y a una intriga relacionada con dinero. Los cuerpos fueron encontrados en la madrugada de ayer por el hijo del dueño de casa, un chico de 18 años llamado Alex. Acompañado por un amigo, fue él quien hizo la denuncia y quien aseguró que robaron plata de la casa. Su relato, según fuentes policiales, dejó muchas dudas. Y planteó más interrogantes de los que aclaró. Como, por ejemplo, quién pudo haber tenido tanta confianza con los cuatro doberman y el ovejero alemán de la familia como para encerrarlos. Se cree que en el triple crimen se usó una sola arma: una pistola calibre 7,65 milímetros que pertenecería al dueño de casa. Otras armas (un verdadero arsenal que había en el lugar) no fueron tocadas por los asesinos. Esto agrega aún más sombras sobre la posibilidad de que el motivo de los asesinatos haya sido un simple robo. El horror comenzó en la quinta de la calle 20 de junio al 100 en tre las 22.30 y las 23.30 del sábado, según calculan los investigadores. El hijo del dueño de casa, Alex, contó a la Policía que él había salido a las seis de la tarde junto a un amigo (vive a tres cuadras) y a una parejita de novios. Fueron a jugar al pool al área de esparcimiento de un supermercado Coto y de allí se fueron a un local de videojuegos. Luego, contó, la parejita se fue y él se quedó solo con su amigo. A partir de este punto, dicen los investigadores, empiezan las contradicciones en su declaración. El chico explicó que volvió a su casa cerca de las 2.30. Se separó de su amigo unas cuadras antes y entró solo. La quinta, sobre una calle de tierra que el sábado estaba casi inundada, ocupa media manzana: tiene entrada para dos coches, una gran pileta, un canil y dos edificaciones. Allí vivían el dueño de un reparto de lavandina, Jorge Alberto Canteros (51 años, hijo de Osvaldo, quien fuera dueño de la zapatería "Pepe Cantero"), su madre, Norma de Canteros (78) y su actual pareja, Giselle Edith Minod (34). Según el joven, al entrar fue a buscar a su familia al quincho cerrado que tiene la quinta. Allí los encontró muertos junto a la mesa en la que acababan de comer un asado. Jorge Canteros era el único que tenía un solo disparo, en la cabeza. Las mujeres tenían uno cada una en el cuerpo y otro en la cabeza, como si las hubieran rematado a quemarropa. De acuerdo al relato del hijo del dueño de casa, al encontrarse con esta escena salió corriendo rumbo a lo de su amigo. Juntos volvieron a la quinta, desde donde llamaron a la comisaría 1ª de San Vicente. Los policías estuvieron trabajando allí toda la madrugada. Así descubrieron que el asesino dejó olvidado un solo casquillo de bala, que sería calibre 7,65. Los otros los recogió cuidadosamente. A simple vista, en la quinta nada había sido robado. "Había antigüedades, joyas, electrodomésticos y un arsenal: dos pistolas calibre 22, una 45, una 38, una carabina 22, un fusil de caza y una 9 milímetros. El asesino no tocó nada", dijeron fuentes del caso a Clarín. Sólo faltaba la pistola calibre 7,65 con la que se habrían cometido los asesinatos. El hijo del dueño afirmó que alguien había abierto sin violencia una antigua caja fuerte que está junto a su habitación. Y que de allí se robaron 700 pesos, en un dato que llenó de dudas a los investigadores: ¿matar a tres personas por esa suma? La otra pregunta que se hace la Policía es cómo hizo el asesino para dominar a los perros de la casa. La Policía encontró a un ovejero alemán y tres doberman encerrados en el canil. El cuarto doberman estaba en la habitación matrimonial, con la puerta cerrada por fuera. Quien los puso allí seguramente los conocía. Otro dato que llamó la atención de los investigadores fue el hecho de que ninguna entrada a la quinta estuviera violentada. Ni el portón de acceso ni las puertas ni las ventanas: todo intacto. Los vecinos de la zona ayer estaban conmocionados. Contaban que, cuando la familia cerró la empresa "Pepe Cantero", los dueños de la quinta regalaron zapatos y carteras a sus vecinos. E incluso la panadera del barrio recordaba que Jorge Canteros le prestó la plata que necesitaba para operar a su marido. Al chico mucho no lo conocen. Al parecer vivía en la quinta desde hacía seis meses. "Llegó desde Córdoba", comentaron. Su llegada coincidiría con un dato que manejan los investigadores: Giselle Minod, la pareja del dueño de casa, acababa de cobrar —o estaba por hacerlo— un seguro por la muerte de su anterior marido. Se habla de 100.000 dólares y nadie sabe dónde están..................... Esta historia es parte de la vida real, sucede hoy día y todo por el dinero........el dinero, el que compra, vende y calla..............por el dinero bailan tres personajes, el muerto, el perro y el payaso........................... -------------------- |
![]() |
![]() ![]() ![]() |
|
|
|