Actualmente la fotografía digital permite un mundo de acceso
a la fotografía más universal, a más gente, con infinidad de dispositivos y con
posibilidades de tener infinidad de fotografías de cualquier momento, lugar,
acción, etc. Cada uno puede ser un fotógrafo periodístico o un voyeur porque es
bastante sencillo llevar una cámara de fotos encima. El problema nos viene
cuando nos planteamos el almacenamiento efectivo de la fotografía digital.
En proporción al mercado analógico que había hace diez años,
en el momento más maduro de esa tecnología, la fotografía digital ha superado
todas las expectativas que había y en un breve periodo de tiempo ha dejado muy
abajo el mundo anterior de fotografía analógica con más de 100 años.
Pero a pesar que se están tirando más fotografías que nunca
se hayan tirado en la historia, el problema surge ahora cuando no se ha crecido
en la misma proporción de cara al almacenamiento sobre todo en el campo
doméstico.
El almacenamiento de la fotografía digital es un problema al
que se le ha prestado poca atención. ¿Qué hacemos con las fotos que hemos
tomado? ¿Cómo las conservamos? ¿Cómo van a perdurar en el tiempo? ¿En qué
plataforma las conservamos?
Hasta el momento, todos tenemos cientos de fotografías
antiguas por casa, de nuestros abuelos, de nuestra infancia, de aquellas
vacaciones de hace muchos años y que gusta recordar. Qué gran sabor tiene la
fotografía que encontramos con más de 50 años con un paisaje de nuestra ciudad
donde se refleja cómo era en esa época. O esas modas de hace 30 años con
vestimentas que agradecemos haber conservado en una foto porque reflejan toda
una época. Pero la pregunta es: de las no demasiadas fotos que tenemos antiguas
¿cuántas se han conservado? Probablemente una proporción alta porque se han conservado
en álbumes que aunque en algún caso, decrépitos, la fotografía se conserva
dentro relativamente bien y con muchos años. Y si no, tenemos en la mayoría de
los casos, aunque en menor medida, el respaldo en negativo, que aunque con un
cierto desgaste nos sirve como sistema de lo que hoy conocemos como “copia de
seguridad”. Y la forma de perder esas fotos antiguas es, o bien por tirar a la
basura tanto los álbumes y sus copias de seguridad (los negativos) cosa que no
es muy usual o que se nos queme la casa, que por fortuna, tampoco es muy usual.
Es decir, que hace decenas de años, las fotos tenían un
sistema de conservación propio y además, copias de seguridad sin que fuéramos
conscientes de ello.
Sin embargo, actualmente que hemos evolucionado tecnológicamente
a pasos agigantados, ¿cómo conservamos las fotografías? Normalmente cuando
tomamos fotografías, las descargamos en nuestro PC, utilizamos programas que
las clasifican y quedan almacenadas. Los más precavidos toman alguna copia de
seguridad y las almacenan en dispositivos externos como CDs o DVDs. Con eso
pensamos que ya las tenemos a buen recaudo y bien conservadas. Pero no nos
planteamos, cómo van a perdurar esos dispositivos en el tiempo. ¿Pensamos con
visión de la fotografía a 50 años como nombraba antes? ¿Estamos seguros que
esas copias de seguridad se han hecho correctamente y que estará en condiciones
cuando quiera recuperarla? ¿Qué vida tienen los datos guardados en un CD? ¿Es
el CD una tecnología que pervivirá dentro de 50 años? ¿Tendremos lectores para
verlos?
Lo que quiero plantear con esto, es que por muchas
fotografías que estemos tomando en la actualidad, la estabilidad de los
soportes en los que los almacenamos es muy frágil. Tenemos todas las
fotografías almacenadas en un disco duro a expensas de que en una fracción de
segundo de un pico de tensión en nuestra instalación eléctrica, nos haga perder
todas esas fotos. O que las supuestas copias de seguridad en las que hemos
almacenado las fotos como CDs o DVDs no sean efectivos en el momento de querer
recuperarlas o si es a largo plazo, es posible que no existan ni dispositivos
que las puedan leer.
El panorama es bastante negativo, ya que dentro de 50 años
preveo que la proporción de fotos conservadas respecto a las fotos realizadas,
va a ser muy inferior al momento actual si nos remontamos a 50 años atrás.
Por tanto, si uno es amante de la fotografía y además le
preocupa, tanto la conservación de esos momentos captados como el valor que
pueden tener tanto sentimental como económico, uno se tiene que establecer un
auténtico sistema de copias de seguridad con una metodología muy determinada y
diseñada de cara a que la efectividad de la conservación de esos documentos
perduren en el tiempo.
Ánimo porque si uno es cuidadoso, podrá conservar sus
fotografías toda su vida, pero no es un sistema ni barato ni cómodo. Igual
acabamos volviendo a los tradicionales álbumes en soporte papel. Pero ¿quién
pone en papel las miles de fotografías que tenemos actualmente?
http://www.laestaciondetren.net
Copyright © por Computer Facil ,Derechos Reservados.