Esta es una de las expresiones más comunes cuando descubres que por un fallo humano, de software o hardware, esos datos tan valiosos y de los que no tenemos copias de seguridad han desaparecido. Por supuesto si tuviéramos copias de seguridad de todo, no tendríamos que preocuparnos tanto; pero por muy frecuentes que estas sean siempre habrá datos que no estén en ellas. Lo peor de todo es que ni siquiera invirtiendo muchísimas horas de trabajo de reconstrucción, llegaremos jamás a recuperarlos como estaban originalmente.
Pero en muchos casos sí es posible una recuperación de todos ellos o por lo menos de gran parte de ellos, incluso en circunstancias en que parece que la recuperación es imposible. En realidad cuando un fichero se borra de un disco, tan solo es eliminado de una tabla de ficheros, pero en realidad los datos en sí mismos no son borrados como tales. Cuando se necesite ese espacio para introducir nuevos datos sí que entonces serán sobrescritos, pero mientras tanto permanecen inalterados.
Con un formateo pasa más o menos lo mismo. Esto permite que con sofisticadas técnicas de reconstrucción y recuperación podamos deshacer lo hecho. Incluso después de un formateo completo del disco o del borrado de las particiones, es posible reconstruirlo. Mucha gente desconoce estas posibilidades y por ese mismo hecho desconocen qué hay que hacer para minimizar los daños.
En el momento en que se detecte una pérdida accidental de datos es muy importante no hacer nada. Sí, sí, nada de nada. Cuanto antes se aplique esta premisa mas fácil será su recuperación si es que ésta es posible. Por nada entendamos que es NO borrar nada más, NO escribir nada más, NO manipular programas y, por supuesto, si el equipo está en red, evitar que otros lo desconecten el cable de red.
Lo segundo que hay que hacer es determinar la causa de la pérdida. Si ha sido un borrado accidental, un formateo accidental, o un fallo lógico en la escritura de datos, y no hemos hecho nada desde que ocurrió, estamos de suerte. Si el fallo es físico nuestra suerte puede haberse terminado.
Llegados a este punto sólo nos queda hacer una cosa, que es usar un programa de recuperación de datos. Estos programas usan complejos sistemas de recuperación de información que permiten reconstruir los mismos desde diversos sistemas de particiones; siendo como en todo, unos mejores que otros. Si usa uno inapropiado, que no es capaz de manipular adecuadamente la información de su disco, puede terminar de perder lo que aún es recuperable. Por lo que le recomendamos que use siempre uno de confianza.
Es muy importante que disponga siempre de uno a mano, puesto que cuando lo necesite, posiblemente no podrá conectarse a Internet y bajárselo, y en cualquier caso no debería manipular el equipo para hacerlo. Si el equipo tiene uno instalado antes del desastre también aumentan las posibilidades de recuperación, puesto que muchos de estos programas permiten hacer copias de seguridad de partes del disco (como tablas de particiones), que no se realizan mediante una simple copia de seguridad.
Por todo eso le recomendamos que se descargue e instale R-Studio, que además puede ejecutarse desde un CD, sin necesidad de instalación en el disco duro. Nunca estará tan contento de tener un programa como éste, si desgraciadamente tuviera que necesitarlo. Y todos sabemos que, si algo puede fallar, fallará.
Fuente: Comentarios de Alberto Rosales
Director de sistemas de Seguridad0®
http://seguridad0.biz
Recuerda que puedes comentar y consultar todas tus dudas en los Foros de la Web.